Puebla, Pue.- La cuenta del SAR de Andrés Daniel Tapia –trabajador jubilado desde 1997 por la CFE– es la primera que pierde el IMSS en Puebla, tras incorporarla a Afore-Bancomer y supuestamente recuperarla por un decreto presidencial publicado en el Diario Oficial de la Federación en 2002.
Andrés ha vivido un calvario para tratar de recuperar el dinero que juntó durante 30 años de trabajo en su cuenta del Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR), sin que haya tenido éxito desde hace un año.
Con 62 años a cuestas, relató que durante todo este proceso las instituciones encargadas de administrar su dinero tan sólo se han "echado la bolita".
Todo inició hace 12 meses, cuando el ex empleado de la paraestatal llegó al Área Administrativa de la CFE Sección Puebla II, donde le dijeron no tener idea sobre que los jubilados trataran de recuperar sus cuotas del SAR.
Asimismo, explicó que la empresa tiene miedo de que esta situación pueda desencadenar un gran problema, debido a que ningún trabajador, hasta la fecha, ha tenido la inquietud de recuperar el dinero que alguna vez guardó en Bancomer.
Por lo anterior, ante tal respuesta, acudió a esta institución para recuperar sus recursos, pero rechazó que tuviera una cuenta habilitada a su nombre, a pesar de mostrar comprobantes de nómina donde constaba la retención de una parte de su dinero.
De tal suerte, el afectado solicitó el apoyo de la Delegación de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), en donde a través de un informe detallado, Bancomer explicó que, de acuerdo a lo establecido en el Diario Oficial de la Federación en 2002, el dinero cobrado hasta el 30 de junio de 1997, quedó a disposición del IMSS a través de una cuenta concentradora a nivel nacional, debido a que el monto ahorrado no fue dispuesto por el trabajador.
Con tales datos, el jubilado de CFE acudió a la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), en donde obtuvo la sorpresiva noticia de que su clave del IMSS no existía o había sido dado de baja.
Al empezar a indagar sobre su clave del IMSS en la clínica 1 donde le dan servicio, el personal administrativo del nosocomio le refirió que efectivamente su clave no existía o había sido dada de baja, situación que lo desconcertó, debido a que mantenía atención médica; además, en enero de este año, estuvo internado 10 días en el Hospital de Traumatología y Ortopedia por un problema de pie diabético.
Andrés Daniel Tapia se entrevistó con Ramón Martín Ramírez Contreras, jefe del Departamento de Afiliación y Vigencia del IMSS, quien le explicó que efectivamente su clave no existía, y abundó que tras el decreto de 2002, tenía 7 años después de su jubilación para recuperar el dinero ahorrado por más de 30 años, por lo que, en su caso, había perdido todo derecho a reclamarlo.
Además, el funcionario del IMSS le dijo que hubo un acuerdo para que ese dinero, que no había sido reclamado, se fuera a una concentradora nacional del IMSS, y que si quería obtener su dinero tenía que trabajar un año (o cotizar 56 semanas) para reactivar su clave, por lo que le recomendó que buscara trabajo en una empresa o con un amigo que quisiera contratarlo
Ramírez Contreras también le dijo que es el primer caso que un trabajador jubilado de Puebla reclama ese dinero del SAR, a lo que Daniel Tapia agregó que muchos de sus compañeros desconocen esta situación e, incluso, ya dieron por perdido el ahorro.