Puebla, Pue.- El presidente Felipe Calderón prácticamente ignoró al gobernador Mario Marín Torres durante su visita a Puebla para encabezar la celebración por el aniversario 148 de la Batalla del 5 de Mayo: lo relegó en el presídium, lo hizo caminar detrás suyo y lo dejó cuando abandonó el desfile para trasladarse a la XXV Zona Militar.
En la ceremonia realizada en el monumento a Ignacio Zaragoza, el Ejecutivo federal caminó deprisa por lo que relegó a Marín en el acto de abanderamiento. De hecho, en lugar de situarse juntos, en medio de ellos quedó el presidente del Congreso local, Humberto Aguilar Viveros.
Más tarde, en el desfile se rompió la traición de que Ejecutivo federal y estatal se sentaban juntos. Este año, Marín quedó a dos sillas de Calderón y en las transmisiones televisivas prácticamente fue cortado de las tomas.
Cuando el presidente decidió abandonar el desfile antes de que pasaran todos los contingentes, se levantó de su silla y no esperó al gobernador poblano para ir juntos a la XXV Zona Militar.
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