Puebla, Pue.- Lealtad, concepto y precepto ético que parece complicado pero es más difícil respetar y cumplir, porque su valor axiológico se pierde al momento de toda traición o como conducta de corrupción. En ocasiones se confunde con disciplina ciega, en el entendido de suplir lealtad por una doble y falsa moral.
Hay tantos casos que se pueden documentar con nombre y apellido y seguro que usted conoce a personas que se dicen o presumen ser leales a su jefe o a un amigo, pero en los hechos se desempeñan y actúan de manera nefasta, esperando el momento propicio para apuñalar por la espalda.
Un ejemplo, es el de Mario San Pedro, quien se desempeña aún como director de Estadística en la Secretaría de Finanzas y Administración del estado. Este funcionario se supone que además de ser "institucional", debe ser "leal"; sin embargo, sin autorización alguna de su jefe actual, extrajo en su momento información para ser usada en contra del entonces candidato al gobierno de Compromiso por Puebla y la hizo llegar a la campaña priista para ser usada políticamente.
Actualmente San Pedro parece que ya aprendió el camino y continúa con el deporte mal sano de extraer información oficial de Finanzas para venderla a un conocido despacho consultor con sede en el Distrito Federal. La empresa se dedica actualmente a elaborar material cartográfico para ser vendido a gobiernos o empresas interesadas en esa información.
El material que el funcionario del gobierno del estado ha extraído ilícitamente de la dependencia para venderlo en los últimos meses son: estadísticas y datos del catastro, material que es empatado con las fotografías aéreas que en su momento pagó la administración estatal. La feria de las deslealtades y traiciones a lo que da y en poco tiempo más, mucho más.
