Puebla, Pue.- Los gobernadores de Puebla, Rafael Moreno Valle Rosas, y de Tlaxcala, Mariano González Zarur, llegan a sus primeros cien días de administración; sin embargo, junto con Veracruz y Oaxaca suman un bloque de entidades que impulsan una gestión de cambio, apostados cada uno por ejes que van desde la creación de infraestructura hasta la recomposición del gobierno y una reforma política.
Cada gobernante optó por conducir sus primeros cien días con acciones contundentes para propiciar un cambio que legitime su gestión. Y, en algunos casos, como en Puebla y Oaxaca, para demostrar que las alianzas electorales que pactaron durante las campañas sí funcionaron y son garantía de que distintas ideologías políticas pueden sumarse para desarrollar proyectos en beneficio de los ciudadanos.
El esquema de rendir cuentas en los primeros tres meses de la administración pública es una práctica que se ha retomado de la iniciativa privada, sobre todo en las grandes empresas, que se fijan este plazo al momento de hacer un cambio de estrategia en áreas específicas.
Así, la práctica de los cien días es asumida por los gobiernos para marcar la pauta en la que desarrollarán sus políticas públicas.
Estados encaran las mismas metas
Pero durante su sexenio, en el 2015, los cuatro estados tendrán que rendir cuentas a las Metas del Milenio aprobadas por la ONU. Será entonces cuando se conozca la efectividad de las acciones que cada uno habrá de emprender a partir de este primer espacio de gobierno con el fin de erradicar la pobreza extrema y el hambre, lograr la enseñanza primaria universal, promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer, reducir la mortalidad infantil, mejorar la salud materna, combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades, garantizar la sostenibilidad del medio ambiente y fomentar una asociación mundial del desarrollo
miércoles, 11 de mayo de 2011
En la ruta para legitimar gobiernos del cambio
miércoles, 11 de mayo de 2011
• Gobernadores de Puebla y Tlaxcala cumplen 100 días de gestión y junto con Veracruz y Oaxaca implantan nueva forma de hacer política