Puebla, Pue.- Un total de 22.4 hectáreas de bosque compuesto en un 90 por ciento por encinos –especie endémica- fueron taladas de manera ilegal para lograr la construcción del Arco Oriente del Periférico Ecológico, con la complacencia de las autoridades estatales y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Secretaría de Medio Ambiente (Semarnat).
Lo anterior es denunciado por vecinos de la zona, que desde 2006 dieron seguimiento puntual al proceso constructivo. Presentaron las denuncias – dicen – pero nadie les hizo caso.
Ahora, tras la inauguración de la obra que tuvo un costo de más de mil millones de pesos, los habitantes buscan que Greenpeace abandere su demanda para evitar que el ecocidio quede impune.
También se responsabiliza a la Semarnat y la Profepa de aplicar sanciones ridículas como la reforestación de camellones a cambio de la tala de encinos y las omisiones en inspección y vigilancia.
Dentro del expediente PGR/PUE/81/2009, consta que los inculpados manifiestan que los árboles no fueron talados, sino que había sido transportados a una bodega. Pero a la fecha no aparecen ni los árboles ni la bodega.
Finalmente a los constructores que se responsabiliza de la tala indebida de 22.487 hectáreas de bosque endémico en una extensión de 6.8 kilómetros y 38 metros de ancho son: ESNA Construcciones propiedad de Edgar Nava además de Constructores Unidos de Puebla, representados por Claudio Valdés García Teruel, y actual presidente de la Cámara Mexicana de la Industria d la Construcción (CMIC); Maquinaria y Pavimentos de Puebla; Constructores Civiles Angelopolitanos; Grupo Desarrollador Inmobiliario; Petraobras; Infraestructura Maquinaria y Urbanización , y Grupo Profesional de Consultoría Integral de Construcción.
