Al cierre del sexenio de Mario Marín Torres, seis de cada diez poblanos tienen una mala calidad de vida, dos de cada cinco ganan menos de dos salarios mínimos y nueve de cada diez no generan riqueza.
Así lo concluye el estudio "Descripción analítica–cuantitativa de la evolución y situación actual de la pobreza en el estado de Puebla", realizado por el Campo Estratégico de Acción en Pobreza y Exclusión de la Universidad Iberoamericana (Ibero) Puebla.
El investigador de la Ibero, Miguel Reyes Hernández, acusó que estos números se deben a que en el estado de Puebla han fallado las políticas enfocadas al combate a la pobreza, al desarrollo industrial y a la generación de empleos dignos.
La mala calidad de vida se mide en el estudio con las privaciones de los habitantes en materia de educación, vivienda, salud y seguridad social.
En la entidad seis de cada diez poblanos se sitúa en pobreza multidimensional, mientras que los restantes cuatro no presentan carencias graves.
El problema de la entidad, señala el académico, es la concentración de la riqueza, debido a que sólo uno de cada 10 poblanos es capaz de generarla.
De los 5.6 millones de habitantes de Puebla, alrededor del 20 por ciento vive en pobreza multidimensional extrema –con carencias de educación, servicios de salud, vivienda, alimentación e ingresos-.
Los indicadores del sexenio
Del análisis se desprende que 1.4 millones de poblanos enfrentan rezago educativo, 3.2 millones carecen de servicios de salud, 4.3 millones no tienen seguridad social, 1.8 millones adolecen de calidad y espacio de la vivienda, y 1.5 millones de personas no presentan avances en materia alimentaria.
Las zonas más vulnerables de la entidad son las sierra Norte, Negra y Mixteca del estado, donde se ubican cinco de los municipios más pobres del país.
La jurisdicción más azotada por la pobreza es Eloxochitlán, que ocupa el lugar número 31 a nivel nacional, seguida de Coyomeapan, en el lugar 65; Zoquitlán, en la posición 75, y San Sebastián Tlacotepec y Chichiquila, en los lugares 86 y 121, respectivamente.
En entrevista, Reyes Hernández señaló que durante el sexenio de Mario Marín Torres no hubo una visión de estado para reducir la pobreza ni una política social que garantizara el acceso a los servicios de salud ni de empleo.
Según estimaciones del Campo Estratégico de Acción en Pobreza y Exclusión de la Universidad Iberoamericana, 7 de cada 10 poblanos mantiene ingresos por debajo de los 900 pesos mensuales para satisfacer sus necesidades básicas.
El poblano promedio, dijo, gasta el 50 por ciento de su salario en transporte, un 35 por ciento en comida y el 15 por ciento restante lo usa para cubrir todas sus demás necesidades básicas.